domingo, 20 de julio de 2014

Un positivo difícil de negar.

Posterior a una boda, generalmente la tuya si no has sido mamá, siempre vendrán los comentarios clásicos de: 
"Bueno y ¿para cuando el bebé?"
"Ustedes ya se están tardando en tener hijos."
"Fulanito(a) está embarazado(a), ¿tú hasta cuando?"
"Sutanita tiene tantos años de casada y no tiene ni un hijo(a)... ¿ustedes ya empezaron?"
"Cuando tenga nietos voy a estar tan viejita(o) que ni los voy a poder abrazar"
"Muero de ganas por tener un nieto"
... y muchos más por el estilo, que podrían estar catalogados como bullying, pero ese no es el punto.
Uno planea pero a veces el destino, en mi caso la salud, se sale de la lista. 
Nosotros pensábamos concebir a nuestro primogénito(a) un par de meses después de lo ocurrido, por lo menos así lo habíamos platicado. Muy a pesar de mi intento de perfeccionismo obtuve un positivo (aterrador positivo) imposible de negar. 
A partir de ese momento comencé a pagar el precio de ser mamá.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario